Llega un día en la vida, en que uno se da cuenta de lo es, lo medita, lo asume y ciertamente se enorgullece de ello. Y es que ser un fracasado y sentirse a gusto con uno mismo, no es difícil, es sólo cuestión de acostumbrarse. Aunque claro, repasando un poco a la humanidad, te queda claro que entre tanto gilipollas, fracasar donde muchos otros intentan el éxito, es llegar al culmen de la vida por el camino no explorado.
El mundo occidental te enseña que hay que tener tres cosas, dinero, amor y salud. Pero según pasa el tiempo, la salud se deteriora, las mujeres no te hacen caso y todavía no has cotizado a la seguridad social. Y el problema no es que te quejes, sino que te sientes a gusto contigo mismo, sientes que vas a entrar igual de bien en la tumba que los demás, y sobre todo puedes decir que la vida es una mierda, y con razón. Que esto último es lo que más gusto da.
La verdad es que este post iba a referido a mi relación con las mujeres, y como persistentemente caigo en los mismos errores. Y es que te pasas toda la vida persiguiendo a la mujer de tu vida, buscando a la pareja perfecta, la media naranja. Y bueno al final te das cuenta que la realidad es que la media naranja es sólo un fruto inagotable para escribir mierda epistolar como ésta. Sólo hay que obstinar en buscarla, para que post absurdos, inmaduros y pueriles, buscando un significado profundo a la vida, salgan como churros.
Supongo que, si mi media naranja no se hubiera ido con otro medio kiwi y a mi me hubieran dejado sin macedonia, no facilitaría esa visión de fracasado redentor que tengo ahora. No obstante, no soy el primero, ni seré el último, que busca una redención a través de lo escrito. Decía Henry Miller que lo mejor para olvidar a una mujer es hacerla literatura. Esta última cita tiene dos visiones, la del hombre competente que dejará por escrito lo mierda que es el amor y como todo lo bueno pasa fugazmente, olvidando todo; y la del fracasado, que no hace literatura, sólo escribe párrafos concatenados, con la ilustre gracia de creer que está haciendo algo por si mismo.
Y es que el amor, esa dulce panacea llena de efectos secundarios, no son las películas,del Jolibú, ni si quiera esas en las que todo acaba mal; el amor es el cóctel químico más adíctivo que existe, una persistente idiotez en la que todo el mundo está enamorado o siente atracción por alguien. Pero lo peor no es sensación de atolandrimiento general, sino cuando se acaban los efectos , y empieza el periodo de desintoxicación (En él que me encuentro) que es jodido, es una patata caliente que nadie desea, pero que todo el mundo pasa. Ley de vida, supongo.
Y es que el pop ha hecho mucho daño al "amor" escrito, sólo hay que darse una vuelta por unos cuantos blogs en los que pseudoescritores como yo, que creen que por escribir "Ojos infinitos" o "belleza en la mirada" son profundos, eternos y memorables. No, compañero. Eso está más que inventado, el amor cortés se compraba en folletines de a real en la Castellana cuando todavía paseaban los coches de caballos. Pero explicar esto, a niñas impresionables es difícil y te tachan de estúpido y celoso.
Se dirán, pues si no le gusta no lo lea. Decía una canción de Garbage "I'm only happy when it rains." que traducido al lenguaje de Pérez Reverte vendría a decir, echame mierda, que me gusta y me hace más interesante. Pues eso, que a los fracasados cuanto más daño nos haga, mejor nos lo pasamos.
[Iba a poner una foto para hacerlo más interesante, pero sólo salen cruces, cristos y panolis en el Google. Así que habrá que tragarselo a palo seco.]
El mundo occidental te enseña que hay que tener tres cosas, dinero, amor y salud. Pero según pasa el tiempo, la salud se deteriora, las mujeres no te hacen caso y todavía no has cotizado a la seguridad social. Y el problema no es que te quejes, sino que te sientes a gusto contigo mismo, sientes que vas a entrar igual de bien en la tumba que los demás, y sobre todo puedes decir que la vida es una mierda, y con razón. Que esto último es lo que más gusto da.
La verdad es que este post iba a referido a mi relación con las mujeres, y como persistentemente caigo en los mismos errores. Y es que te pasas toda la vida persiguiendo a la mujer de tu vida, buscando a la pareja perfecta, la media naranja. Y bueno al final te das cuenta que la realidad es que la media naranja es sólo un fruto inagotable para escribir mierda epistolar como ésta. Sólo hay que obstinar en buscarla, para que post absurdos, inmaduros y pueriles, buscando un significado profundo a la vida, salgan como churros.
Supongo que, si mi media naranja no se hubiera ido con otro medio kiwi y a mi me hubieran dejado sin macedonia, no facilitaría esa visión de fracasado redentor que tengo ahora. No obstante, no soy el primero, ni seré el último, que busca una redención a través de lo escrito. Decía Henry Miller que lo mejor para olvidar a una mujer es hacerla literatura. Esta última cita tiene dos visiones, la del hombre competente que dejará por escrito lo mierda que es el amor y como todo lo bueno pasa fugazmente, olvidando todo; y la del fracasado, que no hace literatura, sólo escribe párrafos concatenados, con la ilustre gracia de creer que está haciendo algo por si mismo.
Y es que el amor, esa dulce panacea llena de efectos secundarios, no son las películas,del Jolibú, ni si quiera esas en las que todo acaba mal; el amor es el cóctel químico más adíctivo que existe, una persistente idiotez en la que todo el mundo está enamorado o siente atracción por alguien. Pero lo peor no es sensación de atolandrimiento general, sino cuando se acaban los efectos , y empieza el periodo de desintoxicación (En él que me encuentro) que es jodido, es una patata caliente que nadie desea, pero que todo el mundo pasa. Ley de vida, supongo.
Y es que el pop ha hecho mucho daño al "amor" escrito, sólo hay que darse una vuelta por unos cuantos blogs en los que pseudoescritores como yo, que creen que por escribir "Ojos infinitos" o "belleza en la mirada" son profundos, eternos y memorables. No, compañero. Eso está más que inventado, el amor cortés se compraba en folletines de a real en la Castellana cuando todavía paseaban los coches de caballos. Pero explicar esto, a niñas impresionables es difícil y te tachan de estúpido y celoso.
Se dirán, pues si no le gusta no lo lea. Decía una canción de Garbage "I'm only happy when it rains." que traducido al lenguaje de Pérez Reverte vendría a decir, echame mierda, que me gusta y me hace más interesante. Pues eso, que a los fracasados cuanto más daño nos haga, mejor nos lo pasamos.
[Iba a poner una foto para hacerlo más interesante, pero sólo salen cruces, cristos y panolis en el Google. Así que habrá que tragarselo a palo seco.]
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