MOMENTO DE ABURRIMIENTO CONSTANTE.


La verdad es que no tengo nada que escribir, aunque tengo mucho que contar, si realmente escribiera todo lo que en este momento mi cabeza está pensando podría ser bastante desastre para la poca credibilidad que me queda, y sobre todo porque si alguien sigue pensando en que soy un persona bastante racional y cuerda se llevaría una gran sorpresa.


Pero escribo porque me aburro, eso es lo que tiene que tengas un trabajo que te agote mentalmente, claro está lo poco que queda libre y no está como una hormigonera dando vueltas a mil cosas, además de sumarle que queda media hora para que termine la jornada laboral y haga un calor del copón, ya podían los de climatización empezar a trabajar, vamos digo yo pero eso sí, por favor que no se estresen, y también le sumamos las 4 horas que he dormido hoy lo que hace que el sueño sea de proporciones gigantescas .



A pesar de todo eso, la hormigonera que está en mi cabeza no para, es un constante run run, mira que intento apagarla, pero entre que no encuentro la llave o que si la encuentro de repente pasa algo que hace que cambie la cerradura, esto es un seguir y no parar constante.



Y ya estoy cansado de escribir hoy, además que decir, que contar y que soltar por tu boca, si todo queda pero nada sirve, si todo vuela pero nada aterriza, si acaba sucediendo lo que tú no quieres; pues por eso por hoy se acabo.


Un sólo acento me separa de la felicidad...

Hilando con el tema del otro día, os reproduciré de forma gráfica la petición de cambio que deseaba el otro día. Y aunque os parezca mentira es cuestión única de un acento. La demostración empírica:

"¿Cómo..."


"¿Como..."


Por lo menos, se preocupan por follar...

¿¡Glups!?

Bien, es difícil empezar un discurso coherente tras tanto tiempo sin escribir en el blog. Suelo acabar todo lo que empiezo, pero a veces la desidia me vence y la ociosidad se torna común en mi vida, apartando de mi ser todo elemento que implique razonamiento. Creo que por eso veo la televisión últimamente, supongo que ya estoy harto de lucha contra la Matrix, y he dejado que el sistema me adule, en una perfecta simbiosis de "Yo te ofrezco, pero tú me mantienes".

Quizá sea el paso de los años, quizá mi falta de esperanza en el ser humano. O lo que es peor, la falta de fe en mi mismo. No digo nada nuevo, al igual que no hay nada bajo el solo que no haya sido repetido en cadenas de montaje chinas. No me puedo considerar un intelecto superior por haber leído a Baudrillard, Sartre, o Lehninger y saber que el único que escribió una verdad absoluta fué éste último. Pero, que más da, seguro que un cani de medio pelo también se hará estas preguntas y se encontrará las mismas respuestas. Ninguna.

Estoy tan abatido, que hasta reciclo post que deje hace tiempo a la mitad. Es una lástima, pero es una labor de reciclaje envidiable. Volver a darle un sentido a ideas ya caducas, por el hecho de no trabajar e implementar la ley del mínimo esfuerzo. Que esto es un post de relleno, y sin sentido. Claro, que si, no lo dudes. El talento, es lo que tiene, que se tiene o no se tiene. Y yo, visto lo visto, lo tengo cuando voy ebrio. Quizá tenga que volver a esos gin tonics para desayunar, esas media tardes con anis, y esas noches con Brugal Cola.

Lamentablemente, me hago viejo. Y prefiero resultar insulso, a ser un jodido borracho. Nunca llegaré a Kerouak, así que, que más da. Bah, tampoco llegó al verano del amor en buen estado, así que... No sé que decir, que cojones. Da igual, si en el fondo esto, son escritos lamentables, la venta de una intimidad, por una popularidad estúpida, un deseo de llegar sin alcanzar a ver, de bajar al Argos como Tifis y no llegar a dominar el propio timón de mi vida.

Un paupérrimo ejercicio a caballo entre la autocrítica y la autocompasión. Una cadena de párrafos hilados, sin contexto, ni forma, ni energía, ni nada. A veces, me pregunto porque hago esto. Siempre obtengo la respuesta, es obvia, merecedora de premio. Un sin sentido más en mi vida. Que más da, si al final, la última decisión no la tomas tú mismo. ¿Caja de pino o de haya?. Chaval, el pino es muy feo y es de pobres. Tira de haya, y así al final siempre te puedes hacer una mesa con un poco de práctica montando muebles del Ikea.

Ya sé, ya sé, nadie se quiere morir, que la vida es muy corta y la mitad de ella te la pasas pensando en que "lo del muerto al hoyo", lo tienes claro; pero "lo del bollo", no lo acabas de entender. ¡Oh, gran sistema!, ¡Oh, Gran Hermano! ofrecerme algo por lo que merezca la pena seguir deseando el bollo. [Lamentablemente, casi siempre ofrece una cosa llamada Televisor. En el fondo la Esteban, no está tan mal. Estulticia para todos a precio de caviar. El mundo nunca dejará de sorprenderme.]

¡Quiero la pastilla azul! ¡Quiero vivir en la ignominia! ¡Quiero una Jenny, ligar con las camareras del Budha y que mayor problema sea no encontrar un agujero!

Posdata: Cuando el corrector ortográfico de Blogger no entiende la palabra razonamiento, y presupone que la has escrito mal, es que hay un serio problema.

Carta para el destino

Hola destino,
¿qué tal?, te escribo para preguntarte cuando carajo piensas acordarte de mí, supongo que ni me conocerás, ya que nunca has pasado por delante mía, y mira que se me ve, pues nada tu pasando, tampoco es que quiera echarte nada en cara, que por otro lado sí que podría, pero sobre todo te pido que aparezcas de una dichosa vez porque ahora sí que te necesito, de verdad tienes que aparecer y encauzarme por algún sitio, porque creo que acabo de llegar a un punto que no tengo ni idea que hacer, por un lado la lógica por otro el sentimiento; y como siempre dicen que el destino es el que nos guía, pues te ruego que por una vez aparezcas en mi vida y hagas tu trabajo.

Por cierto como me digas que lo has estado haciendo ya, y que todo lo que me pasa es por tu culpa, dichoso destino, tendría muchas cosas que decirte, pero por guardar las apariencias y no soltar improperios muy grandes en este post, déjame decirte que eres un cañonazo como la copa de un pino.
Sin más me despido, gracias por tu atención, espero algún acto por tu parte lo más pronto posible.

Ala con Dios.

LOS POLOS OPUESTOS SE ATRAEN





De repente pasas de no tener nada a tener dos, dos que son los polos opuestos totalmente, tenemos aquella que representa lo que se podría definir la ideal para ti, que es parecida, que tenéis mas o menos gustos iguales, que le gustas, te lo ha dicho y te lo ha mostrado, hasta aquí todo genial pero no te ha despertado chispa, hay una parte de ti que no la completa, pero como sabes que es la ideal, te lo piensas y piensas e intenta que surja, aunque no sepas como hacerlo, y lo único que acaba provocándote es un dolor de cabeza y que estés nervioso porque no sabes cómo hacer para no hacerla daño porque no se lo merece, pero son unos nervios de mal cuerpo.



Y luego está el otro polo, la que te provoca todos los estados posibles, la que te cabrea, te saca de tus casillas, la que te pone irascible, la que te desespera pero que a la vez te provoca alegría, un estado de felicidad que no sabias ni que existía, la que te hace soñar despierto, la que te hace sentir esas tonterías de mariposas que dicen, la que hace saltar chispas todo el rato, la que la miras y desconectas, la que hace que tus manos sin saber cómo y porque se lanzan a tocarla, a mimarla, acariciarla; ese es el otro polo, tu sabes que ese no te conviene, que tú en su vida te desesperarías, que te saca de tus casillas de tal forma que la acabas poniendo verde, la que te acaba provocando y pones en prueba cual de los dos es mas cabezota, pero luego llega esos días que se convierte en esa chica soñada, esos días que te habla con cariño, que estáis juntos y estáis cerca, pegados y llegas incluso abrazar, y que cuando después de haber estado dos horas con ella aunque solo hayas tenido tu mano en su cara, hace que vuelvas en el metro con una cara de tonto inigualable, pero más feliz que una perdiz, que te da lo mismo lo que pase, de repente se ha parado el mundo, y la que, por si he dicho ya pocas, consigue que sueltes las mayores cursiladas jamás contadas como por ejemplo “…que es mi mayor deseo, mi mayor locura y mi mayor dolor…”, pero la verdad es que en el fondo es lo que sientes, te provoca esa mezcla de sentimientos, te provoca nervios, pero unos nervios que en este caso si los quieres, pero también provoca mucho miedo; y podría seguir hablando y contando, pero luego me echan la bronca, así que ya escribiré otro post otro día.



Los polos opuestos se atraen, y por mucho que tu lógica quiera cambiar las cosas el sentimiento puede mucho más, aunque estés seguro que te vas a dar tal hostia que te va a costar mucho levantar.

Tot quant veus és el Mar


En el fondo un blog, no es más que un Cuaderno de Bitácora del largo viaje que es la vida. Un pequeño obituario donde siempre te das la razón y donde, como en la mar, todos los días son iguales y muy parecidos. Porque no nos engañemos, todos los mares son iguales y nunca ofrecen la confianza suficiente para abandonarte en ellos. La mar, tiende a ofrecer tranquilidad y quietud, que tras meses de expedición pueden convertirse en aburrimiento y tedio pero de la que ningún buen lobo renegaría. Muchos han sido, los que la han abandonado por cobardía y se echaron sobre ella, para así acabar sus días, pero esa siempre es la solución fácil de la larga travesía.

Cuando el mar se torna embravecido y las tormentas son constantes, la mar se puede convertir en uno de nuestros mayores enemigos, aunque siempre he sido de los que luchan, contra viento y marea, porque siempre llega la calma, esa calma tediosa y aburrida en la que se clama por tierra y emoción.


Una mar que ofrece cajeras de carrefur como sirenas, miedos como kraken, y brújulas sin norte; donde los golpes de mar y las estrellas infunden valor al capitán del navío e indican la dirección del timón. Estrellas que llevan a puertos extraños, como Barcelona, Cádiz o Almería, pero de los que el lobo de Mar siempre regresa aturdido y exhausto con tatuaje en brazo, marca indeleble de lo que ganó y perdió en tierra, pero con deseos fervientes de volver a nuevo puerto con esperanza de que quizá éste sea el definitivo. Y es que bien se sabe, que más ata pelo de coño, que cabo de cabrestante.


Porque para la Mar todos somos iguales, y un día decidirá que no hay más mares que navegar. Hasta entonces, lo mejor es disfrutar de la esperanza de llegar a buen puerto, de traficar con el mejor material, y nunca arriar las velas, porque el golpe de viento puede llegar en cualquier momento.
Copyright © 2010 El Gusto por el Lodo All rights reserved.
Wp Theme by Templatesnext . Blogger Template by Anshul