De repente pasas de no tener nada a tener dos, dos que son los polos opuestos totalmente, tenemos aquella que representa lo que se podría definir la ideal para ti, que es parecida, que tenéis mas o menos gustos iguales, que le gustas, te lo ha dicho y te lo ha mostrado, hasta aquí todo genial pero no te ha despertado chispa, hay una parte de ti que no la completa, pero como sabes que es la ideal, te lo piensas y piensas e intenta que surja, aunque no sepas como hacerlo, y lo único que acaba provocándote es un dolor de cabeza y que estés nervioso porque no sabes cómo hacer para no hacerla daño porque no se lo merece, pero son unos nervios de mal cuerpo.



Y luego está el otro polo, la que te provoca todos los estados posibles, la que te cabrea, te saca de tus casillas, la que te pone irascible, la que te desespera pero que a la vez te provoca alegría, un estado de felicidad que no sabias ni que existía, la que te hace soñar despierto, la que te hace sentir esas tonterías de mariposas que dicen, la que hace saltar chispas todo el rato, la que la miras y desconectas, la que hace que tus manos sin saber cómo y porque se lanzan a tocarla, a mimarla, acariciarla; ese es el otro polo, tu sabes que ese no te conviene, que tú en su vida te desesperarías, que te saca de tus casillas de tal forma que la acabas poniendo verde, la que te acaba provocando y pones en prueba cual de los dos es mas cabezota, pero luego llega esos días que se convierte en esa chica soñada, esos días que te habla con cariño, que estáis juntos y estáis cerca, pegados y llegas incluso abrazar, y que cuando después de haber estado dos horas con ella aunque solo hayas tenido tu mano en su cara, hace que vuelvas en el metro con una cara de tonto inigualable, pero más feliz que una perdiz, que te da lo mismo lo que pase, de repente se ha parado el mundo, y la que, por si he dicho ya pocas, consigue que sueltes las mayores cursiladas jamás contadas como por ejemplo “…que es mi mayor deseo, mi mayor locura y mi mayor dolor…”, pero la verdad es que en el fondo es lo que sientes, te provoca esa mezcla de sentimientos, te provoca nervios, pero unos nervios que en este caso si los quieres, pero también provoca mucho miedo; y podría seguir hablando y contando, pero luego me echan la bronca, así que ya escribiré otro post otro día.



Los polos opuestos se atraen, y por mucho que tu lógica quiera cambiar las cosas el sentimiento puede mucho más, aunque estés seguro que te vas a dar tal hostia que te va a costar mucho levantar.