Tirante


Ten cuidado que se te cae el tirante del vestido, por cierto que vestido más bonito, pero no te da cuenta, que tienes el tirante caído, y que no puedo de dejar de hacer el camino entre tu codo hasta tu cuello sin que nada me lo impida. Así no puedo trabajar, o te lo subes o se acabo, pero que digo, mira que piel más suave, lo que daría por tocar esos hombros, tocar no, besar mejor, y con ello me acerco al cuello, pero que narices digo, despierta coño; y nada que sigue sin subirse el hombro, ya está bien, luego dirán que la productividad es baja, pues no es culpa mía, claro si me ponen obstáculos y me hacen andar por ese camino tan suave, moreno, que brilla tanto y que …, pero que dices, ya estamos, y ella, ale, seguimos con el tirantito de las narices caído, que espalda, si lo deja todo libre, no hay obstáculos tengo toda la llanura para mi, ya está bien o se lo sube o monto la de San Quintín; en resumen que aquí dejo de escribir porque me tengo que ir a dar una vuelta.


¿Se lo habrá subido cuando vuelva? No, le gusta hacerme sufrir.


Destino


¿Por qué el destino es tan cabrón?, yo quiero una respuesta y ya, quiero empezar a entenderlo, estoy hasta las narices, porque nos hace estas cosas, me cago en todo, la mierda del destino siempre está tocando las narices.



Luego tengo otra pregunta ¿una persona te puede marcar tanto?, a esta pregunta tengo que responder que sí, es una persona que por mucho que uno quiera jamás se la sacara de la cabeza, la puedes desconectar pero no apagar, habrá días en los que se volverá encender, y el mayor problema vendrá cuando la vuelvas a ver, cuando de repente vuelve a cruzarse por tu vida y esta persona te habla como si nada, porque eso pasa, esa es de las grandes cosas que hace el destino, porque lo fácil sería que se cruzara sin ninguna otra cosa, pero no.

Esta persona tiene que detenerse un poquito para volver a hurgar, y esos días volverá a encenderse la lucecita en la cabeza, y te empezara el conflicto lógica contra deseo, que al final no gana ninguno, solo ganas un dolor de cabeza de dar tantas vueltas a la cabeza, y sobre todo arrepentimiento, por todo lo que no hiciste y dijiste en su día, y por supuesto la principal duda:



¿Ahora me atrevo?


Copyright © 2010 El Gusto por el Lodo All rights reserved.
Wp Theme by Templatesnext . Blogger Template by Anshul