A las 3 de la mañana en un buho.
Cuando uno esta triste o depresivo, solo se dan cuenta de ello la gente que tienes mas cerca y que te conoce de verdad, hay gente que no se lo toma en serio y creen que es una rabieta, hay otras personas que suponen que los provocas tu por gusto y por lo tanto la culpa es todo tuya, otras personas no te dejan hablar y te sueltan una charla filosófica, y para terminar están aquello que te escuchan de verdad y que a lo mejor sin tener razón si que te apoyan, los que siempre están a tu lado.
Hay gente que le cuesta poco contar lo que piensa, siente o le sucede, que se abre en canal facilmente, y por el contrario esta la gente que se cierra y que solo cuenta hasta un punto, pero siempre hay un día que necesita hablar de todo, contarlo lo que piensa y siente, es decir , soltarlo todo, pero para eso necesita mucha confianza y tener alrededor solo gente cercana, aquí es donde entra ese gran tesoro que por mucho dinero que tengas no puedes comprar, la amistad verdadera.
Western
- Soy Álvaro de Mendoza, y vengo a recuperar lo que es mio.
Sentado, el caracol, lo miró y pensó. Se levanto de repente y sin mirar a los ojos a su oponente salió de aquella habitación sin realizar ningún aspaviento.
Don Álvaro se sentó, dando gracias de que todo hubiera salido a la perfección. Nunca pensó que aquello sería tan fácil. Había recuperado su cortijo y ahora se disponía a adecentarlo de toda aquella morralla.
Bricomanía.
La vuelta
Ante la llamada de mi compañero he decidido escribir, la verdad es que en estos momentos de mi vida lo que más deseo es que pase el día de hoy, y llegue pronto diciembre, el mes de Noviembre empezó genial, pero después del 8 de Noviembre se ensaño conmigo, bueno conmigo y con mis amigos, lo cual me demuestra que somos un grupo tan unido que hasta nos da por pasarlo mal juntos y en el mismo momento.
Creo que por primera vez en mi vida, me hundí totalmente y pedía a gritos ayuda, yo, esa persona que no suele contar las cosas, y si lo hace es siempre a medias, es decir que omito lo más malo de las cosas que me pasan, o que si las cuento ya es cuando ha pasado todo; pues este menda se hundió como nunca, y no tenía fuerzas para levantarme ni salir, durante una hora era todo negro, me vinieron mil recuerdos a mi cabeza y a la vez se me estaba clavando unas palabras que me dijeron el viernes.
Reconozco que hasta este mes de Noviembre 2010, he sido una persona que siempre que se caía mas o menos me levantaba pronto, porque mi vida tampoco ha sido tan fácil como puede parecer, aunque parezco frágil también soy fuerte, y además siempre he intentado mirar las cosas de forma positiva y algo de alegría mostraba; ahora mis ojos, esos chivatos que me he buscado dicen todo lo contrario, y creo que son los que gritan por mí. Siempre he creído, en algo mas allá, en algo que nos guía, que hace que las cosas que nos sucedan sea por algo pero este mes empiezo a dudar de todo, porque o en otra vida yo fui Torquemada y ahora están dándomelas por todos lado o no entiendo nada, no soy tan malo como para merecerme esto, el sábado reconozco que estaba sentado en una silla de oficina mirando por la ventana y gritándole a alguien, no se a que o quien, pero gritándole que mas me podía pasar y porque yo.
En resumen, que todo el mundo me dice que son rachas, que las cosas malas no suelen venir solas y que ya se pasara, pues ole, ya está bien, que este hombre del mazo que se ha encadenado a mí ya me está reventando pero bien, que cuando parezco que me levanto saca el mazo neumático de aire comprimido y se descarga bien conmigo.
Creo que esto no es el mejor post que haya podido escribir, pero es lo único que me sale y podría haberme inventado un cuento de fantasía y magia, pero para que voy a mentir, si quien pueda leer esto me conocen demasiado bien para engañarle de tal forma.
Migajas de Miseria. Segunda Parte.
Carta para nadie, porque no la va a leer.

Si soy ese hombre irracional, cabezota por naturaleza, que lucho contra mis miedos aunque este temblando cuando la veo, aunque sepa que es solo un sueño que en muchas ocasiones es algo irreal pero que necesito intentar conseguirla porque es mi corazón el que me empuja, que le voy hacer.
Es mi jefa, porque ella es la que me indica que hacer aunque no lo sepa, solo tengo que mirarla a los ojos y en ese momento se detiene el mundo, la gente desaparece, el tiempo se para y sé lo que quiero que es estar con ella, igual que cuando juntas dos imanes de polos diferentes, pero no un minuto o una hora, quiero estar siglos y siglos, aunque sea solo mirándola con cara de tonto.
Es mirarla y se acabaron los miedos, de repente tengo valor para hacer cualquier cosa, se acabo la lógica, el pensarlo todo e intentar planearlo, es empezar a vivir de verdad, a sentir que tengo corazón, a que bombea sangre con ilusión por vivir cada minuto, a que hay nervios que de repente te gustan, que eres capaz de saltar, correr e incluso intentar volar; siento alegría, que estoy contento, que me rio de todo y te da lo mismo lo que pase, se que puedo ser tonto pero a la vez me siento mejor persona, incluso todo esto me hace creer que la vida puede ser bonita, que puedo llegar a encontrarla sentido e incluso me ha hecho creer en los sueños.
Sé que lucho contra algo irreal, contra algo que necesita tiempo, pero que es un tiempo que supera a esta vida y es algo que me fastidia que me destroza, pero yo sé, lo siento dentro de mí como nunca he sentido, que la jefa es la pieza complicada del puzle que a todos nos falta en nuestra vida, somos opuestos, y la gente se que no apostaría por nosotros, pero sé que es ella, que por fin la he encontrado y no puedo dejarla escapar tan fácilmente, sé que jamás he sentido lo que siento y nunca lo sentiré por nadie más, siempre estará en mi cabeza, en mi corazón, dentro de mí, y siempre tendrá una parte de mi; por eso tengo que luchar, a veces reiré, otras llorare, a veces volare y seré capaz de todo y otras veces seré un alma en pena, pero que puedo hacer; ella es mi eje, mi ilusión, mis sueños y que le puedo ofrecer yo, nada y todo, nada porque sabe lo que soy y todo porque le doy toda mi vida, porque cada minuto de mi vida hare lo que sea posible por hacerla feliz, porque sonría, por ver el brillo en sus ojos, esos ojos que son lo último que veo cuando me duermo y lo primero que veo cuando me despierto.
No tengo respuestas, y sé que pedirlas es como intentar convertir la arena en agua, tampoco te las pido, no suelo preguntarte y cuando lo hago ya es por saturación pero jamás espero respuesta, además se que la única respuesta es tiempo, tiempo, tiempo para todo y tiempo para nada, jamás en mi vida he tenido tanta ilusión y esperanza porque pase el tiempo para ver si consigo todo pero a la vez nunca en mi vida he sentido tanto miedo, nervios, escalofríos a que pase cada minuto que estoy contigo por si al final es la nada.
La hora desquiciante

Tendrían que prohibir levantarnos cuando tengamos la sensación de que va a ser un mal día, porque no lo vas a llevar bien aunque quieras enderezarlo, no va a pasar nada de lo que deseas y vas a sufrir, escuchar y decir cosas que no querrías, pero que sabes que son verdad, esas verdades, esa lógica que la conoces pero intentas escapar de ella.
Y digo yo quien ha tomado la decisión de montarme en esta montaña porque yo aseguro que no fui, me imagino que habrá sido ese gran amigo que tengo que se llama destino que se alía con Doña suerte, cuantas ganas tengo de encontrármelos cara a cara porque cuatro cosas tras otras cuatro tengo que decirles; porque si es verdad como dicen algunos que el destino me tiene algo bueno preparado, creo que ya va siendo hora que me lo conceda, por edad, por paciencia y porque no puedo mas, creo que ya esta bien de recibir palos; pero a pesar de todo esto, recuerdo algunos momentos y estoy hasta contento, ayer me dijeron que dentro de los hombre había excepciones 1 por cada millón, y yo era ese 1, pero no se si eso es bueno o es malo, lo único que sé es que cierro los ojos y veo otros dos ojos marrones.
Tengo mucha mas locuras e ideas desquiciantes que contar, pero mis compañeros me matarían ya que se haría bastante extenso, volveré próximamente.