Hacía tiempo que no entraba al blog, con decir que dudaba hasta los pasos que tenía que seguir, la verdad es que en estos momento todo son dudas, mi cabeza es un mundo en el que nada está asentado y todo anda en un mar cuya tierra firme aparece a ratitos y luego desaparece sin saber por dónde aparecerá mas tarde y si volverá aparecer.

Tendrían que prohibir levantarnos cuando tengamos la sensación de que va a ser un mal día, porque no lo vas a llevar bien aunque quieras enderezarlo, no va a pasar nada de lo que deseas y vas a sufrir, escuchar y decir cosas que no querrías, pero que sabes que son verdad, esas verdades, esa lógica que la conoces pero intentas escapar de ella.
Cuantas veces he querido dejar de pensar, pero nadie da soluciones a como se consigue no pensar, unos te dicen que cortándote la cabeza, ese tiene un gran problema aparte de que ensucia mucho y debe de costar no te das cuenta de que lo has conseguido y no puedes disfrutarlo; y luego están las drogas, este mundo tiene complicaciones también, porque a lo mejor cuando quieras volver a pensar no lo vas a poder hacer, así que me da que nos tocara pensar, seguir sin dormir bien, y montado en esta dichosa montaña rusa, si a mí nunca me han gustado porque narices tengo que estar montada, si al menos tuviera momentos llanos, tranquilo, pero no el mayor porcentaje es caída libre, con algún pico de diversión en la cúspide pero siempre dirección al infierno y a velocidades de vértigo, a veces reconozco que me gusta, otras me amarga y empiezo a pensar si no habría sido mejor seguir con el hormigón armado y haberme quedado como estaba, con mi vida de siempre, monótona pero controlada.

Y digo yo quien ha tomado la decisión de montarme en esta montaña porque yo aseguro que no fui, me imagino que habrá sido ese gran amigo que tengo que se llama destino que se alía con Doña suerte, cuantas ganas tengo de encontrármelos cara a cara porque cuatro cosas tras otras cuatro tengo que decirles; porque si es verdad como dicen algunos que el destino me tiene algo bueno preparado, creo que ya va siendo hora que me lo conceda, por edad, por paciencia y porque no puedo mas, creo que ya esta bien de recibir palos; pero a pesar de todo esto, recuerdo algunos momentos y estoy hasta contento, ayer me dijeron que dentro de los hombre había excepciones 1 por cada millón, y yo era ese 1, pero no se si eso es bueno o es malo, lo único que sé es que cierro los ojos y veo otros dos ojos marrones.

Tengo mucha mas locuras e ideas desquiciantes que contar, pero mis compañeros me matarían ya que se haría bastante extenso, volveré próximamente.