Al leer a mi gran amigo Así habla el caracol, he decidido escribir un post parecido al suyo, además es fácil, ya que en mi caso, se que nunca lo leerá, no es que no quiera que lo lea es que nunca va a llegar a sus manos ya que no conoce este sitio; así que va a ser fácil escribirlo.

Si soy ese hombre irracional, cabezota por naturaleza, que lucho contra mis miedos aunque este temblando cuando la veo, aunque sepa que es solo un sueño que en muchas ocasiones es algo irreal pero que necesito intentar conseguirla porque es mi corazón el que me empuja, que le voy hacer.


Es mi jefa, porque ella es la que me indica que hacer aunque no lo sepa, solo tengo que mirarla a los ojos y en ese momento se detiene el mundo, la gente desaparece, el tiempo se para y sé lo que quiero que es estar con ella, igual que cuando juntas dos imanes de polos diferentes, pero no un minuto o una hora, quiero estar siglos y siglos, aunque sea solo mirándola con cara de tonto.


Es mirarla y se acabaron los miedos, de repente tengo valor para hacer cualquier cosa, se acabo la lógica, el pensarlo todo e intentar planearlo, es empezar a vivir de verdad, a sentir que tengo corazón, a que bombea sangre con ilusión por vivir cada minuto, a que hay nervios que de repente te gustan, que eres capaz de saltar, correr e incluso intentar volar; siento alegría, que estoy contento, que me rio de todo y te da lo mismo lo que pase, se que puedo ser tonto pero a la vez me siento mejor persona, incluso todo esto me hace creer que la vida puede ser bonita, que puedo llegar a encontrarla sentido e incluso me ha hecho creer en los sueños.


Sé que lucho contra algo irreal, contra algo que necesita tiempo, pero que es un tiempo que supera a esta vida y es algo que me fastidia que me destroza, pero yo sé, lo siento dentro de mí como nunca he sentido, que la jefa es la pieza complicada del puzle que a todos nos falta en nuestra vida, somos opuestos, y la gente se que no apostaría por nosotros, pero sé que es ella, que por fin la he encontrado y no puedo dejarla escapar tan fácilmente, sé que jamás he sentido lo que siento y nunca lo sentiré por nadie más, siempre estará en mi cabeza, en mi corazón, dentro de mí, y siempre tendrá una parte de mi; por eso tengo que luchar, a veces reiré, otras llorare, a veces volare y seré capaz de todo y otras veces seré un alma en pena, pero que puedo hacer; ella es mi eje, mi ilusión, mis sueños y que le puedo ofrecer yo, nada y todo, nada porque sabe lo que soy y todo porque le doy toda mi vida, porque cada minuto de mi vida hare lo que sea posible por hacerla feliz, porque sonría, por ver el brillo en sus ojos, esos ojos que son lo último que veo cuando me duermo y lo primero que veo cuando me despierto.


No tengo respuestas, y sé que pedirlas es como intentar convertir la arena en agua, tampoco te las pido, no suelo preguntarte y cuando lo hago ya es por saturación pero jamás espero respuesta, además se que la única respuesta es tiempo, tiempo, tiempo para todo y tiempo para nada, jamás en mi vida he tenido tanta ilusión y esperanza porque pase el tiempo para ver si consigo todo pero a la vez nunca en mi vida he sentido tanto miedo, nervios, escalofríos a que pase cada minuto que estoy contigo por si al final es la nada.


Cualquier persona me diría que soy tonto perdió, porque esperar algo que ahora es imposible se vuelva posible es de idiotas, y más de una vez me han dicho que te olvide, pero no quiero ni puedo olvidarte porque jefa no es mi cabeza la que razona, es mi corazón, la que por una vez en mi vida ha decidido coger el timón de mi vida, y solo sé que tu eres la que das sentido a todo, a mi vida, a mi alegría, a mi locura y que te esperare, toda mi vida, te esperare sentado en ese banco imaginario a que llegues y me cojas de las manos y me digas “ahora sí, vente conmigo”, no sé si será en esta vida o en cual, pero te esperare toda la eternidad es lo único claro que tengo en mi vida.


Un beso jefa.