Rentabilizar la vida es algo muy complicado. La variable tiempo, desde el punto de vista metafísico, es un elemento no cuantificable, no existe una medida clara para el mismo, a pesar de que el deseo de racionalizar y ordenar humano haya hablado de años, horas y minutos. Por norma general, en los casos que conozco, la situación temporal viene dada por los recuerdos, pequeños hitos que quedan impresos en la mente, que permiten establecer una correlación de hechos a lo largo de una vida.

Atendiendo a lo expuesto, se puede decir que es imposible olvidar, es necesario recordar para vivir de una manera más o menos cuerda. Todo es experiencia que se suele decir, todo sirve, lo malo de la vida es que la sirven sin manual de instrucciones y sin garantía, y aunque las historias son recursivas y todos pasamos por lo mismo, es como el carné de conducir, el teórico y el práctico son totalmente diferentes.

No soy hombre de quejarme de la vida. Más bien al revés, me gusta bastante a pesar de que siempre se puede mejorar. Sólo hay que esforzarse, mirar hacia adelante y plantearse los objetivos claros (Y echarle huevos. La solución fácil es pensar en el fracaso como una opción a la falta de motivación) También es verdad, que desde un principio yo soy mi primer saboteador, pero la madurez no me llega, joder. Quiero comprar un poco, pero no hay quien la venda. Parece que sólo se adquiere con la experiencia.

Sé que llegará el día en que de la importancia debida a las cosas que me ocurren, hasta entonces seguiré siendo un adolescente inmaduro de más de cuarto de siglo.